domingo, 29 de diciembre de 2013


Un corazón atado no es feliz, un corazón repleto de culpas no es feliz, un corazón limitado no es feliz... No podemos atar los sentimientos de otros, y no debemos permitir que aten los nuestros porque así surgen las mentiras, las culpas y las desdichas. El amor no tiene ataduras, ni límites, ni culpas, ni derrotas.

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