lunes, 7 de mayo de 2012

Libro: El nombre de la Rosa



Nada hay en el mundo, ni hombre ni diablo ni cosa alguna, que sea para mí tan sospechoso como el amor, pues éste penetra en el alma más que cualquier otra cosa. Nada hay que ocupe y ate más al corazón que el amor. Por eso, cuando no dispone de armas para gobernarse, el alma se hunde, por el amor, en la más honda de las ruinas.

1 comentario:

اري dijo...

Genial, simplemente genial, ambos el libro y el film.
Te dejo con otra:

Que pacífica sería la vida sin amor, que segura y tranquila... y que insulsa