sábado, 3 de marzo de 2012

Libro: Si pudieras verme ahora


Cuando un cristal o un plato se rompe genera sonido de algo rompiéndose. Cuando una ventana se hace añicos, la pata de una mesa se rompe, o se cae un cuadro de la pared hace ruido. Pero cuando tu corazón se rompe, el silencio es total. Es algo tan importante que piensas que su ruptura hará tal ruido que se oirá en todo el mundo, o sonará como un gong o un timbre. Pero simplemente hay silencio y entonces es cuando desearías que hubiese algún sonido que distrajese tu dolor.

Si lo hay, es interno. Es un grito y nadie puede oírlo, solo tú. Es tan alto que tus oídos pitan y tu cabeza duele. Es tan salvaje, como una herida abierta expuesta a agua marina, pero cuando realmente se rompe, solo se oye el silencio. Gritas en tu interior, pero nadie puede oírlo...

(Cecelia Ahern)

1 comentario:

Adriana Gutiérrez Espinoza dijo...

Que lindo!
A pesar del dolor que implica la metáfora del corazón roto; y digo metáfora porque en realidad no se rompe...pero algo falta, algo deja de ser lo que era. UN GRITO SILENCIOSO, creo que no hay mejor definición
Gracias por tan lindo blog, saluditos.