miércoles, 1 de septiembre de 2010

Libro "Pasiones romanas"

Se decía que la vida es ir encontrando gente, personas que incorporamos a la existencia. Aportamos deseo y energía. Nos gustaría que nos acompañaran siempre, que estuviern a nuestro lado. Poco a poco se impone la pérdida, aquellas presencias se borran del panorma vital. Algunas se van sin quererlo cuando la muerte se las lleva, otras se van porque deciden dejarnos, a veces parten si nosotros las echamos, desterrándoas... Cada persona que nos ha importado es como una estación de tren, querríamos quedarnos, abandonar el camino, pero la vida nos impone una rueda absurda. Continuamos la ruta hacia otra estación, con la esperanza de que sea la definitiva. No suele serlo, y acumulamos el esencanto, la añoranza.

1 comentario:

Jessica Arias Cano dijo...

Me encanta tu blog! :D
Te sigo ^^
¿Te pasas por el mio?
Unbesooo(K)