lunes, 21 de septiembre de 2009

Serie "Los hombre de Paco"

Dicen que enamorarse es un autoreflejo, como tener miedo. Yo fui una niña sin miedo, no me asustaban los fantasmas, ni los monstruos, ni la oscuridad... Podia mirar debajo de la cama segura de que no habria esqueletos ni vampiros, podía enfrentarme a las niñas de quinto, segura de que no me quitarian la merienda... y asi, hasta hoy, segura de que puedo cojer un amajo y abanzar por un callejón vaciando el cargador. Porque no es eso lo que me da miedo, lo que me aterra es decir que si a algo que no podré cambiar mañana, pensar en un sofá para toda la vida, en un crédito hipotecario, enuna desgracia en conjunto o en esta tarde tenemos qu hablar. Buscar colegios y canguros, y pensar en un lugar para vivir cuando no tengamos pulso para sostener la mano. Y de pronto, todo ese terror se empieza a disfrutar como el looping de una montaña rusa, y eso, es la felicidad.

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