lunes, 8 de junio de 2009

Luna nueva

El principe no iba a regresar para despertarme de mi letargo magico con un beso, al fin y al cabo tampoco yo era una princesa.

1 comentario:

pizarraenblanco dijo...

Cuando la realidad te golpea en la cara y te das cuenta que tu hermoso cuento de hadas se te escapa de las manos como el agua... y aunque siempre estamos concientes de que no somos princesas...no podemos evitar buscar al principe que nos saque del mundo de las plebellas y nos lleve al de la realeza