viernes, 26 de septiembre de 2008

Serie "Anatomía de Grey"

Mi universidad tiene una estatua mágica, existe la tradición de que los estudiantes froten su nariz contra ella para que les de suerte. Mi primera compañera de habitación creía en el poder de la estatua e insistía en que fueramos a frotarnos la nariz antes de cada examen, habría sido mejor que mi compañera estudiara, no pasó de segundo. Todos tenemos nuestras pequeñas supersticiones, si no es creer en estatuas mágicas, puede ser no pasar bajo las escaleras o levantarte con el pie derecho. Tocar madera, en martes ni te cases ni te embarques... lo que no queremos es ofender a los dioses. Las supersticiones bagan entre lo que controlamos y lo que no. Una moneda en el suelo, cogela y se irá el mal agüero. Nadie quiere desaprovechar la buena suerte pero, ¿ayuda decirlo trenta y tres veces?, ¿álguien nos escucha?. Y si nadie nos esucha, ¿por qué nos molestamos en hacerlo?. Recurrimos a la superstición porque somos lo bastante listos para saber que no tenemos todas las respuestas, la vida está llena de sendas misteriosas. No rechaces los amuletos, vengan, de donde vengan.

1 comentario:

Belem dijo...

Hoy es dia de no rechazar los amuletos. Va excelente la reflexión.