lunes, 22 de septiembre de 2008

Serie "Anatomía de Grey"

Los cirujanos son unos obsesos del control, con un bisturí en la mano, te sientes imparable, no hay miedo, no hay dolor, pero cuando sales del quirófano, toda esa perfección, todo ese control, se van a hacer gárgaras. A nadie le gusta perder el control, pero cuando eres cirujano no hay nada peor. Es un síntoma de debilidad, de no estar atento, aun así, hay veces en que no puedes evitarlo, cuando el mundo deja de girar y te das cuenta que tu pequeño bisturí no va a ayudarte. Da igual que lo intentes evitar, caerás, y da mucho miedo, aunque hay una ventaja en la caida libre, que tus amigos pueden agarrarte.

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