martes, 26 de agosto de 2008

Serie "Mujeres desesperadas"

Si, cada nuevo día en los barrios residenciales nos trae una nueva tanda de mentiras, las peores son las que nos contamos a nosotros mismos antes de dormir, las susurramos a oscuras y decimos: que somos felices o que él es feliz, que podemos cambiar o que él cambiará de idea. Nos convencemos de que podemos vivir con nuestros pecados o de que podemos vivir sin él. Si, cada noche antes de dormir, nos mentimos a nosotros mismos con la esperanza absolutamente desesperada de que, al amanecer, todo se haga realidad.

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